UN PEQUEÑO PASEO POR LA CAPITAL ESLOVENA DISCURRE POR UN ENTRAMADO DE PLAZAS Y CALLES QUE SE AGRUPAN A LOS PIES DEL CASTILLO MEDIEVAL
Donde está : En el corazón de Eslovenia, país limitado por Italia, Austria, Hungría, Croacia y la costa mediterránea.
Situada entre los Alpes y el mar Mediterráneo, Ljubljana, la capital de Eslovenia, reúne ambos caracteres : el aire de una urbe centroeuropea pero con pinceladas italianizantes. Pequeña, tranquila, abarcable y con una intensa vida cultural, la ciudad también resalta por su ambiente cosmopolita y abierto al exterior, en especial desde que el país obtuvo la independencia de Yugoslavia en 1991.
La visita a esta ciudad descubre el centro de origen medieval y el castillo que lo preside, restos romanos, palacios barrocos, edificios modernistas y animadas plazasa orillas del río Ljubljanica. El conjunto se recorre con facilidad y de forma pausada, pues una de las características del centro de Ljubljana es la ausencia de coches.
LA TORRE BELVEDERE
El esplendor medieval de Ljubljana se localiza en el castillo del siglo XII que corona la colina más alta de la ciudad. La panorámica desde la torre Belvedere permite ver agrupados los tejados inclinados y las torres de muchas iglesias. También se aprecia la transformación urbanística realizada tras los terremotos de 1511 y 1985, que afectaron el casco antiguo.
Uno de los artífices del aspecto actual de Ljubljana fue el arquitecto y urbanista esloveno Joze Plecnik (1872-1957), quien participó en la ordenación de la ciudad tras el segundo terremoto. Plecnik consideró el castillo como la corona de la ciudad y procedió a reconstruirlo basándose en el modelo de la Acrópolis de Atenas. En la actualidad, el recinto se ha convertido en uno de los centros culturales de la capital eslovena. En algunas de sus estancias se llevan a cabo espectáculos, fiestas y eventos, y en el resto se organizan exposiciones y se proyectan audiovisuales sobre la historia de Ljubljana.
Según la leyenda, la historia de Ljubljana comienza cuando el héroe mitológico Jasón llegó con su ejército de argonautas huyendo del rey Ares después de haberle robado el Toisón de Oro. Jasón tuvo que luchar contra un monstruo dragón y lo venció. Actualmente, el feroz animal es el símbolo de la capital eslovena, y su imagen da nombre al puente de los Dragones y aparece en el edificio del Ayuntamiento así como en plazas y palacios del centro antiguo.
ENCLAVE ROMANO
Fue la presencia romana, entre los siglos I y V, la que otorgó relevancia a Ljubljana, entonces llamada Emona; todavía pueden contemplarse restos de las murallas que protegían aquel enclave estratégico, nacido a orillas del Ljubljanica. Tras la ocupación de los romanos, tribus eslavas dominaron el lugar hasta que,en el siglo XII, varios señores feudales se repartieron su propiedad. Durante el siglo XIV, la ciudad quedó bajo la hegemonía de la dinastía de los Habsburgo, que la transformaron en un destacado enclave comercial y religioso.
Desde la colina del castillo, el descenso a pie hasta el casco viejo no dura más de veinte minutos. El paseo permite revivir el ambiente medieval, caminando entre calles estrechas y adoquinadas, encadenando una plaza tras otra y alternando las orillas del río Ljubljanica, cruzado por varios puentes.
La primera plaza que aparece es la Cívica, sede del ayuntamiento. El Consistorio está alojado en un edificio de origen medieval que fue reconstruido en 1718 y cuyos patios están decorados con frescos que resumen la historia de Ljubljana. La fuente central de uno de ellos es un monumento emblemático para la ciudad por sus alegorías, obra del artista veneciano Francesco Robba.
(Catedral de San Nicolás: erigida sobre una antigua iglesia románica, es un ejemplo magnífico del barroco esloveno)
A ORILLAS DEL RÍO
Cerca de la plaza Cívica se agrupan la de la República -con el parlamento y el centro cultural Cankarjev Dom- y la del Congreso. Esta última, de estilo barroco, alberga en uno de sus extremos el palacio Ducal, un edificio del siglo XIX que es la sede de la Universidad. A su lado se erige el palacio de la Filarmónica Eslovena -una de las más antiguas del mundo- , que tuvo entre sus socios honorarios a célebres compositores como Beethoven, Haydn, Paganini y Brahms.
Desde la plaza del Congreso, por la calle Wolfova, se llega al lugar más animado del casco viejo de Ljubljana : la plaza de France Preseren (1800-1849), dedicada al que se considera el poeta más importante de Eslovenia. De líneas italianizantes y emplazada en la orilla norte del río, acoge varios monumentos de interés : la iglesia franciscanade la Anunciación, con un altar Mayor de Francesco Robba; y el palacio Urbanc -hoy unos grandes almacenes- de estilo modernista.
El otro gran protagonista de la capital eslovena es el río Ljubljanica, que cruza el centro de este a oeste. Antiguamente era sólo una vía de transporte pero, a principios del siglo XX, Joze Plecnik lo transformó en un lugar de recreo para los ciudadanos. Restauró y urbanizó las orillas con diques, muelles, paseos y arboledas. El puente Triple ( Tromostovje) fue una de sus obras más reconocidas; el arquitecto amplió un viejo puente de piedra y lo completó con dos laterales peatonales.
Al otro extremo del Tromostovje se erige la catedral de San Nicolás, un templo de origen románico que ha sido reconstruido en diversas ocasiones. Los muros exteriores exhiben lápidas funerarias romanas, medievales y barrocas. Tambíen puertas de bronce, como la que decora la entrada principal del templo, cuyos motivos esculpidos representan 1250 años de historia del cristianismo.
Entre el Puente Triple y el del Dragón, otro de los más céntricos de Ljubljana se localiza el mercado Trznica, asimismo proyectado por Joze Plecnik. Abre todos los días y llena de animación las calles cercanas, repletas de cafés y restaurantes que congregan a grupos de gente a cualquier hora del día. Resulta casi imprescindible sentarse en una de estas terrazas para disfrutar del ambiente, la simpatía y el entusiasmo contagioso de un pueblo que se muestra abierto y hospitalario con quienes visitan su ciudad.
(La llamativa fachada de este templo que es la Iglesia de la Anunciación, contrasta con los colores pálidos del resto de edificios.Este templo es del siglo XVIII. En el Puente Triple sus tres pasarelas peatonales del Tromostovje atraviesan el río Ljubljanica y comunican la Catedral con el casco antiguo.)
Para saber más : Embajada de Eslovenia en Madrid : Tel. 914 116 893
Sobre alojamientos , itinerarios y las ventajas que ofrece la Ljubljana Card, consultar la web: www.ljubljana-tourism.si.
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