Tienen la mandíbula más poderosa del planeta, son veloces, insaciables y depredadores del hombre. Solo hay un sitio en Europa donde se crían cocodrilos, y ese lugar está en Jerez de la Frontera.

Las granjas de cocodrilos y las de caimanes son sitios idílicos para los investigadores. Allí no solo tienen cantidad de especímenes, sino también la seguridad de trabajar en un ambiente controlado. Las fotos de este reportaje corresponden a una granja de caimanes ubicada en el lago Okeechobee, el más grande de Florida, Estados Unidos. Allí, miles de ejemplares son criados para deleite de especialistas y placer de quienes prueban su carne y visten sus pieles. Esto último sucede cuando los ejemplares alcanzan entre 1,5 y 2,1 metros de largo, cerca de los 5 años. Pero quienes quieran ver una granja de cerca no tienen que trasladarse tan lejos, pues en España, más precisamente en Jerez de la Frontera, se encuentra la única que cría cocodrilos en Europa. Se llama Kariba y pertenece a José Ramón Conde. José se está acercando peligrosamente a las hembras y pretende quitarles los huevos que tanto vigilan. Un segundo basta para que se desplacen 7 metros y se desencadene el desastre. Está rodeado de casi un centenar de cocodrilos, pero este es su trabajo. Aquí se crían unos 2.000 ejemplares de cocodrilos del Nilo, Crocodylus niloticus, para vender su carne (filetes, 12 €/kg) y su piel (un centímetro cuadrado, 18 €). Todo comenzó cuando Conde, a principios de la década de 1990, trajo desde Zambia unos 195 ejemplares. Lo primero que tuvo que hacer fue recrear el clima seco y caluroso del lugar de origen de estos reptiles. Así surgió la idea de construir un invernadero donde la temperatura constante no baja de los 30ºC.
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